Me gustaría decírtelo por mí misma, palabras que emanen de mi boca; desde la abrumadora distancia que nos separa y desde un simple día cotidiano que nos une... como si este aire proveniente de la noche fresca y solitaria no me trajera tu aroma, tu nombre en cada verso, en cada palabra contenida en este texto... casi sin despegar mis labios, como si nunca tu voz me acompañara día a día, paso a paso... como si tu ternura no estuviera vestida con tu ropa.
Como me gustaría decirte como te extraño, y como cierro lo ojos y disfruto, pensando en ti, el momento, echándote de menos; como disfruto el aire, la brisa que me acompaña en mi soledad, tarareando una canción, la única manera de poder verte junto a mí...
Hoy termina noviembre, y medio otoño se ha ido; junto a bellos momentos que junto a ti pasé... ocubre y noviembre de este año serán inolvidables. Las palabras que nos escribimos en mi mente rondan, pero se enredan en mis ojos, lo que me impide ver la realidad... palabras que también en mi piel están, dentro de mi sesr, y que van llenando el cajón de los recuerdos, y hasta mi mano tiembla al pensar que todo es ya pasado.
Quisiera contarte como es tu mirada, cuánto dices al callar... y hasta, en ocasiones, cuánto callas lo que quisieras decir, aunque yo ya lo sepa... vuelan las preguntas, huyen las respuestas, y sigue esta ansia de saber lo que será de mi en los próximos meses.
Hoy, ya entrado febrero, me doy cuenta que no tenía ni idea de lo que estaba escribiendo, las cosas cambian con el tiempo, cambian, y mucho...
Quisiera contarte como sonríes para mi, a escondidas, poque nadie sabe, porque nadie entiende este mundo nuestro hecho con demasiadas cosas reducidas al olvido, pues ya no existen son pasado.
Esas cosas nunca existieron, pero, ¿cómo iba yo a saber?
No me digas, por favor, que todo disminuye a versos que el mundo cibernético se ha llevado, porque te juro que los buscaré por toda la red hasta encontrarlos, para poder guardarlos, y me sirvan de consuelo en mi soledad, en mis miedos, miedos cuyos lazos se encuentran enredados en mis piernas y en sonrisas que desearo yo fueran abrazos; como me identifico siguiendo tus pasos, como he sido la cómplice de esta luz que me alegra los días, los meses, los acjones, las palabras que nos regalamos y escondemos, y, olvidamos... quisiera contarte como es de bonito sentirme a tu lado, y escuchar tu voz, cercana, y a la vez amiga, saberme esperada, saberme querida, aún en la distancia de horas y horas sin saber que estaba sucediendo, sin saber quier era... mirar el reloj, escuchar atenta tus pasos serenos, mirar la sonrisa, retenerla, y, detener el tiempo.
Luego, recordarla en silencio, con este inaguantable insomnio, y convertirla en versos, para poder recordarla siempre... quisiera contarte como te hecho de menos, como no te apartas de mi pensamiento ni un solo momento y te quidas quieto, enredado en mis párpados, en ese momento, entre la vigila y el sueño... te podría hablar, si no fuera un secreto, de tus manos tibias que rocé solo un momento, y de todo el miedo, como un muro de ladrillos que me obliga al silencio. Pero la memoria no calla, recuerda, como yo recuerdo todas las palabras..., en mi mente están, las repaso, temblando y sonriendo, tarareando canciones que, a través del tiempo, nos dibujan, y plasman este oculto, y sin embargo inocente sentimiento.
Ese miedo que nos deja sin aliento, que nos calla y nos detiene, que nos aleja a veces, que nos une sin remedio, que nos persigue y nos atrapa... quisiera contarte como es este miedo, pero se me escapa, porque tú lo custodias, vigilas y proteges, no lo dejas fuera, lo escondes, lo alejas... y en un arrebato de luz en tus ojos, cuando nadie mira, yo leo en tus labios que me dices "guapa", y tiemblo, y sonrío, me alegro y digo tu nombre, todo en silencio, sin punto al final, sonando a "te quiero".
Quisiera contarte, como aquí sentada, como el olor a limbio de tu cortesía cuando empujas puertas y paso delante; cuando, en un susurro, siento tu mirada, te siento mirarme, y te dejo instalarte en un rincón antiguo que tiene mi alma, y que sólo es mío, ahora nuestro... me veo en tus ojos como un espejo, y no soy la misma de antes, me siento tan niña, tan joven, tan ilusa, tan llena de vida.. quisiera decirte que es esto, pero no puedo... cuando, sin querer, vuelvo al pasado, y te busco entre la gente, sin poder encontrarte en las calles que recorro, en las nubes, junto al sol, entre verso y verso..., repito tu nombre si nadie me oye, y sonrío, acaso, recordando un momento cualquiera que nos haya salvado del miedo.
Como en un susurro, tan cerca y tan lejos, escucho tu voz: "calla"... aunque no pienses en mi, amigo. Que impresión, me digo, el haber escrito esto, y dirás... ella no lo escribió... pero sin embargo, lo hice, y al volverlo a leer comprenderás que no dice nada, y al mismo tiempo, lo dice todo... como en un susurro, lejano en lo profundo de mi mente, guardaré tu voz diciéndome: "te quiero".