¿A dónde pertenecemos?
... miré sus ojos, esos ojos en los que en un pasado yo había visto nobleza, ternura, diferencia, esos ojos en los que algún día vi algo más que un simple amigo, acaso amor...
Ahora mis ojos lo veían de una manera diferente, aunque los suyos siguen aparentando bondad, detrás de ellos no hay más que engaño...
-¡Quítate esa máscara! - le grito por dentro, aunque él parece no oírme.
Y miro a mi alrededor. Todos parecen estar encantados por su actitud.
Tontos. No han descubierto su verdadera identidad. El está sacando lo que -tal vez- pueda llevar muy adentro. Pero doy gracias de que tuve el honor de descubrir lo que verdaderamente es: un títere...
¿Manejado por quién?
Eso es imposible de pronunciar.
Y miro a mi alrededor. Todos siguen riendo a causa de sus chistes.
No le guardo rencor alguno, pues lo que él me hizo no fue un acto de maldad, fue, fue...
...un favor.
Y ahora, al escribir, en mi mente se encuentran los recuerdos de sus risas.
Y sigo mirando a mi alrededor. Pareciera que todo esto fuera una obra de teatro. A donde pertenecemos, ¿al público, o al elenco?


0 Comentarios:
Publicar un comentario
<< Página Principal